jueves, 27 de enero de 2011

Mariana Cayón y su quena que invita a viajar.



Vino por primera vez de Cafayate, Salta, con su mochilita y su quena, hasta que en 2009 recibió la Consagración, y este año estuvo en la inauguración del festival de Cosquín. En la segunda noche tuvo el honor de acompañar a León Gieco en el cierre. “Para mí la música es el único idioma universal, no tiene fronteras”, dice relajada en la calurosa tarde después de tocar. “Yo me siento absolutamente latinoamericana. Creo que hay un eje desde México hacia abajo que nos une y nos identifica. Hay muy pocos instrumentos autóctonos en nuestros países que sean previos a la llegada de los conquistadores, pero con ellos podemos hacer una música espectacular”.

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